Esta semana he visto...
No recuerdo de dónde cuernos saqué la recomendación para ver esta peli,
un producto en la onda de "La huella", "La trampa de la muerte" y cosas
por el estilo aunque notablemente
inferior por lo que en esta ocasión es de justicia el olvido en el que
ha caído esta producción. Y toda la trama tiene lugar en un apartamento
que parece decorado por la Doris Day de "Confidencia de medianoche"
aunque al menos esto último se excusa por el año en que fue filmada la
película
El hombre que redefinió la comedia asco-pena con la series “The office” y “Extras” es el coguionista y codirector de esta película que parte de una premisa digna de un capítulo de “The twilight zone”, un mundo en el que nadie es capaz de mentir, dicha premisa da lugar a una buena serie de gags y a una interesante (pero tampoco muy trabajada) metáfora sobre la religión cuando el protagonista logra romper el círculo de la verdad y convertirse en el hombre más poderoso del mundo, el resto es una comedia romántica bastante pasable. Las partes buenas están todas en youtube, no hace falta que vean la película.
Prosiguiendo con mi particular revisión del fantástico
mexicano (no me piden que lo explique) le ha tocado el turno a “Más negro que
la noche”, una historia de fantasmas bastante clásica que apenas consigue
sobrevivir a las terribles dificultades
con las que se enfrenta como son el desastroso look de los años setenta (un
problema del que nadie escapaba en 1974) y el acento mexicano (un problema ya más
local, a ver quien entra en ambiente con frases como “ No le aconsejo que lo corra, se pasaría la
noche maullando delante de su recámara”). Si quieren adentrarse en este estilo
de hacer películas (algo que supongo que no hará nunca) les recomiendo otros títulos
como “Macario”, “Veneno para las hadas” o “El libro de piedra”.
El hombre que redefinió la comedia asco-pena con la series “The office” y “Extras” es el coguionista y codirector de esta película que parte de una premisa digna de un capítulo de “The twilight zone”, un mundo en el que nadie es capaz de mentir, dicha premisa da lugar a una buena serie de gags y a una interesante (pero tampoco muy trabajada) metáfora sobre la religión cuando el protagonista logra romper el círculo de la verdad y convertirse en el hombre más poderoso del mundo, el resto es una comedia romántica bastante pasable. Las partes buenas están todas en youtube, no hace falta que vean la película.


















